6 claves para elegir un control de acceso con torniquetes

Ahorra recursos eligiendo un control a la medida de tus necesidades

Espacio a controlar, nivel de control, direccionalidad, evacuación en caso de emergencia, preinstalación o número y modelo de equipos de control adecuados.

A la hora de decidir qué tipo de control de acceso elegir, debemos tener en cuenta varios factores que nos indicarán cuál es la mejor solución a nuestras necesidades.

Claves a tener en cuenta

1 – Espacio a controlar

¿Cuántas vías abiertas existen para acceder a la zona a controlar? Es habitual encontrarnos con salas o recintos con un buen control de acceso en la entrada principal, pero con otras vías de acceso, que aunque secundarias, permiten al usuario el acceso libre. Otro caso es el de un control de acceso principal poco eficiente al no estar cubierto en su totalidad. Es muy importante delimitar todas las zonas de acceso y disponer de algún tipo de vigilancia en cada una de ellas.

2 – Nivel de control

Un control de acceso tiene como objetivo limitar al máximo el porcentaje de fraude. Ese porcentaje de fraude está directamente relacionado con la exigencia del control seleccionado. Un control con sensores y alarmas de paso indebido, cámaras de vigilancia asociadas y control uno a uno, será más exigente que otro en el que dispongamos únicamente de un lector que realiza una apertura de una puerta (habitual en acceso a comunidades) sin ningún tipo de vigilancia. Estos son los principales factores a tener en cuenta:

  • Control de paso uno a uno: equipos como los torniquetes, molinetes o jaulas nos permiten este tipo de control. De esta forma reducimos la posibilidad de varios pasos con una sola apertura.
  • Alarmas sonoras: se activarán siempre que queramos sobrepasar un equipo sin que exista una lectura correcta y con permisos.
  • Manual o Autónomo: La activación de paso se puede realizar mediante pulsador manual o terminal de control de tarjeta, huella, etc.
  • Vigilancia: conseguiremos mayor eficacia si el control de acceso está vigilado, ya sea por una persona (recepción o guardia de seguridad) o por videovigilancia.
  • Tecnología: Dentro de las tecnologías disponibles hay algunas más seguras que otras. Hoy en día es relativamente fácil clonar tarjetas de banda magnética o código de barras, por lo que las tecnologías de proximidad o biometría, ya sea dactilar, vascular o facial, son cada vez más habituales.

Es importante encontrar el equilibrio entre control y velocidad de paso, ya que a mayor control, por norma general implica también mayor tiempo por persona en cada paso.

 3 – Direccionalidad

Cuando queremos realizar un control de acceso con tornos podemos controlar únicamente las entradas o también hacerlo con las salidas. En el primer caso dispondremos del número total de accesos, por ejemplo en el caso de entradas a estadios con preventa, conciertos o eventos deportivos. En el segundo conseguiremos además el aforo en tiempo real, imprescindible en casos de aforos limitados como salas de baile, piscinas u otros recintos cerrados donde la normativa vigente lo limite.

4 – Evacuación en caso de emergencia

Cuando tenemos un recinto lleno de personas es primordial asegurar la evacuación en caso de emergencia. Para ello, dicho recinto debe disponer de un plan de evacuación homologado por policía o bomberos, donde se indican las vías de salida y puertas de emergencia. En el caso en que el control de acceso esté en una de esas vías, será obligatorio equiparse con sistema de caidas de brazo y desbloqueo de portillos y puertas, ya sea conectado a consola de pulsadores o directamente a alarma. Por norma general, los equipos de control de acceso están ideados para liberarse en caso de corte de corriente, método más común para el desbloqueo.

5 – Preinstalación

Es habitual el caso en que ya se han terminado las obras y no se han tenido en cuenta el cableado necesario para los equipos de control de acceso. Realizando un pequeño estudio previo de la preinstalación ahorramos tiempo y dinero, evitando romper nuevamente suelos, paredes o techos para hacer regolas, o lo que es peor aun estéticamente hablando, teniendo que recurrir a canalización de superficie. Normalmente el cableado necesario es parecido para cualquier equipo moderno: cable de alimentación 220V, cable UTP para red o cable para comunicación RS485, y tantos pares como pulsadores manuales necesitemos. Adicionalmente, si vamos a controlar una cerradura electrónica en una puerta, dos hilos hasta dicha cerradura para poder accionarla desde el terminal elegido.

6 – Número y modelo de equipos de control adecuados

El número y modelo de equipos o los niveles de control y seguridad necesarios pueden ser muy diferentes en cada situación. Como hemos hablado antes, debemos encontrar el equilibrio entre control, seguridad y velocidad de paso. Analizar cada caso es primordial para que la inversión corresponda de forma adecuada con las necesidades. Próximamente realizaremos un artículo donde describiremos algunas instalaciones estándar y qué parámetros tener en cuenta para elegir los equipos.

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